Aparatos Articulados
Crescencio Manso
Crescencio, para mantener en el recuerdo lo que ha sido la vida en el pueblo, empezó a reproducir en madera los antiguos aperos de labranza, el molino, la fragua y maquinaria agrícola, como la veldadora, la trilladora, la cosechadora, etc.
Con una técnica muy sencilla y material al alcance de cualquiera: un cuchillo, madera, gomas elásticas, restos de juguetes y, sobre todo, mucha imaginación e ingenio va creando los juguetes mecánicos, sus maquinitas.
Maquinitas o, mejor dicho, pequeñas obras de arte que bien a mano o con un motorcillo y unas pilas las pone en funcionamiento.
Con el tiempo las ha ido ampliando a otras máquinas como telares, máquina de tren, sierras mecánicas, máquina de coser, primer barco que anduvo sin velas, etc.
En la actualidad cuenta con una preciosa colección de aparatos articulados, máquinas o juguetes artesanos, todos construidos por él a lo largo de muchos años.
En San Miguel tiene su taller de manualidades, en el que se puede visitar la exposición y ver cómo cobran vida y nos muestra el funcionamiento de máquinas agrícolas o industriales, hoy en desuso, sirviendo de enseñanza para los más jóvenes y de recuerdo para los mayores.
Su obra más reciente es el antiguo monasterio de monjas, hecho a escala y desmontable, de tal forma que retirando el techo de los edificios, se puede ver el interior hasta el más mínimo detalle.


